Etiquetas

, , ,

 

Estación Arganzuela. Foto Metro Madrid

Como un universo subterráneo reflejo de la propia evolución artística que bulle arriba, en lo terrenal, las galerías de metro hace décadas que se convirtieron en escaparates publicitarios, y también para el arte. A caballo entre la necesidad de decorar los fríos pasajes suburbanos, de crear entornos más cálidos para el pasajero y de servir de muestrario creativo, “el arte de las estaciones es un reflejo de la evolución de las tendencias artísticas”, dicen desde Metro de Madrid.

 

El gestor madrileño, es decano en esto. La red cuenta con más de cien murales decorativos y elementos ornamentales en sus andenes y vestíbulos, las más antiguas obras cerámicas que datan de 1919 (en la estación Tirso de Molina), cuando se inauguró la primera línea, y otras contemporáneas que se han ido instalando con la ampliación de líneas. En ese afán por estetizar la cotidianidad de los trayectos, el legado ha ido creciendo en número, soportes y técnicas, desde los estilos clásicos hasta la utilización de nuevas tecnologías. Hay estaciones sorprendentes, como la de Retiro, con escenas del dibujante Mingote, o la estación de Argüelles, que se remodeló en 1990 y cuenta con un colorido mural de baldosas de vivos colores con la imagen del teleférico.

Estación de Retiro. Foto Metro Madrid

Estación de Retiro. Foto Metro Madrid

 

20.000 fotografías

 

Un efecto más impactante causa en Villaverde Alto, en la línea 3, el gran fotomosaico de una imagen aérea del término de Villaverde, formada por más de 20.000 fotografías de los rostros de los vecinos, o la creación “Planeta Arganzuela”, en la estación Arganzuela- Planetario, que  parte de una gran fotografía aérea de Madrid que corresponde con el espacio y un gran círculo de 5 metros de diámetro haciendo un símil con un planeta.

El recién llegado a Madrid también se encuentra con una imagen sorprendente en la estación del aeropuerto, al contemplar un mural sobre las vías, en el que se representa una visión aérea de la ciudad iluminada de noche, mientras que el parte, divisa un plafón circular de radiante cielo diurno surcado por un reactor.

 

Estación de Goya. Foto Metro Madrid

 

Pequeño museo de Goya

Pero entre las más emblemáticas se encuentra la estación de Goya. Con una vocación más didáctica y promocional, se planteó como un pequeño museo en el que las 21.000 personas que transitan diariamente por ella pueden asomarse a obras del aragonés que se encuentran en Madrid, a través de reproducciones del boceto de “La pradera de San Isidro”, el “Autorretrato ante su caballete” o grabados de los Caprichos, Disparates y la  Tauromaquia.

Anuncios