Gertrude, Leo y Michael Stein fueron importantes mecenas del arte moderno en el París de principios de siglo XX. Esta familia gozó de una gran visión hacia los artistas del momento que se reunieron en el caldo de cultivo del París de la época, a quienes acogieron y compraron cientos de obras de arte. (La reciente Midnight in Paris de Woody Allen dejó ver levemente esta filantropía con la aparición de una Gertrude Stein a la que el desorientado y atemporal protagonista, Gil, lleva su manuscrito).

De facto, la casa de los Stein fue lugar de reunión de decenas de artistas internacionales, coleccionistas y comerciantes, que pasaron por sus salones con el fin de ver y discutir los últimos desarrollos artísticos, mucho antes de ser apreciados y expuestos en museos de arte. En última instancia, el entusiasmo de los Stein por el arte, especialmente sobre las vanguardias de la obra de Henri Matisse y Pablo Picasso, tuvo un impacto indeleble en su desarrollo a lo largo de las décadas siguientes.

Ahora, unas 200 de aquellas obras reunidas por los Stein pueden verse hasta el próximo mes de junio en el Metropolitan Museum de Nueva York, una muestra del impacto significativo que su patrocinio tuvo en los artistas de su época y la forma en que la familia difundió un nuevo estándar de gusto por el arte moderno.

La exposición traza la evolución de las colecciones y estudia las estrechas relaciones que se formaron entre los miembros individuales de la familia y sus amigos artistas. Aunque se centra en las pinturas de Matisse y Picasso, la exposición también incluirá pinturas, esculturas y obras sobre papel de Pierre Bonnard, Maurice Denis, Juan Gris, Marie Laurencin, Jacques Lipchitz, Henri Manguin, André Masson, Elie Nadelman, Francis Picabia, y otros.

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