Un centenar de obras componen la retrospectiva “Andy Warhol. Portraits”, que ofrece un recorrido por la vida y obra del máximo exponente del Pop Art, desde su infancia hasta su muerte en 1987; desde la primera fotografía que se conserva del artista, cuando tenía tres años, hasta sus últimas obras, creadas meses antes de que falleciera en 1987.

La Exposición “Andy Warhol. Portraits” está organizada por The Andy Warhol Museum de Pittsburgh, y por primera vez sale de su sede y de los EE.UU para esta única muestra en el Patio de la Infanta de Ibercaja, en Zaragoza.

Este conjunto artístico está compuesto de pinturas, impresiones, dibujos y fotografías que permiten comprender la evolución artística de uno de los creadores más transgresores y transformadores de conceptos del siglo XX, que hasta el 22 de abril podrán disfrutarse en las salas Ibercaja Patio de la Infanta, en la sede central de la Entidad en Zaragoza.

Cinco décadas

“Andy Warhol. Portraits” es un recorrido compuesto por casi un centenar de piezas (pinturas, impresiones, dibujos y fotografías) que permite comprender la evolución artística de uno de los creadores más transgresores y transformadores de conceptos del siglo XX.

Se articula en cinco décadas, desde los años 40 hasta los 80. Si bien se introduce con una serie de diez fotografías familiares de los años 30 que ponen de manifiesto que la infancia y la juventud de Andrew Warhol nada tuvieron que ver con la “estrella del arte” en que se convirtió, tan rutilante como las estrellas de cine que siempre admiró. Precisamente una fotografía de la actriz que fue su ídolo en esta época, Shirley Temple, se halla también entre la colección del álbum familiar. Se trata de una postal dedicada a Warhol que él siempre conservó.

Los años 40 son los años de formación de Andy Warhol. A mediados de esta década iba a ser expulsado del Carnegie Institute of Technologie porque no se adaptaba a las enseñanzas; sin embargo, los dibujos que el joven artista hacía fuera del Instituto, cuando acompañaba a su hermano a repartir fruta, le sirvieron para que sus profesores, en concreto su profesor de dibujo Robert Lepper, adivinaran su valor y volvieran a admitirlo. Lepper fue inmortalizado por su alumno en una caricatura de 1948 hecha en grafito sobre papel bond que se puede ver en la exposición. De esta época, de 1946, es la primera obra de Warhol: una escena “Personajes junto a un camión” en tinta y grafito sobre papel Manila que recuerda el negocio de su hermano.

En aquella época comenzó a alcanzar notoriedad social debido al escándalo que protagonizó presentando al Premio de los Artistas Asociados de Pittsburgh el dibujo de un niño hurgándose la nariz. Una parte del jurado lo consideró un insulto, aunque otra parte reconociera su valía y calidad artística.

En los años 50 se trasladó a Nueva York y se abrió camino con éxito en la publicidad. Sus figurines de moda aparecieron en las páginas de Glamour, Harper’s Bazaar y del New York Times, y sus cualidades artísticas, igual que sus innovadoras técnicas de la línea emborronada y acuarelas de vivos colores, le valieron numerosos premios al tiempo que contribuyeron a implantar el estilo de la moda americana en la postguerra. De esta década, la exposición muestra obras con tintes de anilina, técnicas de línea manchada, figurines y otros trabajos de Warhol publicista y dibujante comercial que por primera vez salen del Museo. También de 1950 es su primer autorretrato.

Es en la parte de la exposición dedicada a los años 60 donde se puede admirar al Andy Warhol más conocido. Sus primeros retratos los hizo a partir de fotos de revistas. A principios de esta década, Warhol poseía ya una extensa colección de fotografías publicitarias de estrellas de cine como Marilyn Monroe, Elizabeth Taylor, Greta Garbo y Kim Novak, y un gran número de revistas para fans y tabloides. A Warhol, que no reconocía la existencia de la muerte, le conmovió especialmente la de Marilyn Monroe en 1962 y decidió pintar retratos de la actriz. A partir del recorte de una toma publicitaria de la película “Niágara”, pintó grandes lienzos con los que acuñó definitivamente la imagen de la actriz como icono americano y se ganó su propio lugar en la historia del arte. Un año después, el asesinato de Robert Kennedy le impactó de igual modo e inmortalizó a su viuda, quien fue también uno de sus ídolos. Con las fotos de la célebre Jackie, algunas de antes y otras de después del suceso de Dallas, pintó la que se consideraba una de sus mejores obras de los años sesenta: “Aquella fue la semana”.

La vía de la publicidad

Si hasta esta fecha obtenía sus modelos de revistas; desde 1963, Warhol comenzó a crear a partir de fotografías de fotomatón que imitaban los fotogramas de una película. Hacía entrar a los protagonistas de sus retratos en las cabinas de fotomatón de Times Square, introducía las monedas en la máquina y esperaba a que saliera la fotografía revelada. Utilizando este método inmortalizó a artistas y a amigos como Edie Sedgwick, Susan Bottomly y Gerard Malanga. Warhol transformaba las imágenes en serigrafías.

También en los 60 Warhol produjo cientos de “Screen Tests” (retratos en película de un personaje al que pedía que posara dos minutos y medio mientras él filmaba. La película resultante se proyectaba a velocidad más lenta y se convertía en un “Screen Test” de cuatro minutos de duración). A comienzos de los 60, Andy Warhol comenzó a pintar retratos por encargo, generalmente a coleccionistas de arte con gran poder adquisitivo, lo que se convirtió en su principal fuente de ingresos. Sin embargo, en 1968 y tras ser víctima de un intento de asesinato que estuvo a punto de costarle la vida, Warhol dejó de pintar.

El gerente de sus negocios, Fred Huges, lo convenció para que pintara retratos de los «ricos y famosos». En los 70 cambió la técnica del fotomatón por la Polaroid, que consideraba mucho más práctica. Le interesaban, además, los contrastes de claroscuros que ofrecían las fotos hechas con está máquina de revelado instantáneo, los cuales reducían las imperfecciones y arrugas. Se compró una cámara de estas características y modificó el ritual de sus sesiones: Tras un almuerzo en su estudio, Warhol aprovechaba la sobremesa para hacer cientos de fotografías al modelo y elegía después una o dos para transferirlas a una serigrafía y pintarlas a continuación. El retrato de Ives Saint Laurent, quien lo introdujo en la sociedad parisina; Liza Minelli o Arnold Schwarzenagger son el resultado de esta nueva técnica.

De los años 80, la exposición muestra entre otros retratos los de Prince; Dolly Parton; Sylvester Stallone; Jane Fonda; Marisa Berenson; Alfred Hitchcock; Mao Tse Tung, omnipresente en la obra de Warhol (llegó a producir más de dos mil retratos de Mao en pequeños y grandes formatos); Sonia Rykiel; Carolina Herrera; la modelo Apollonia von Ravenstein; Robert Mapplethorpe, con quien Warhol nunca tuvo buena sintonía; Jean Michel Basquiat, colaborador de Warhol en los ochenta; Tennessee Williams, o Truman Capote, el gran ídolo de su juventud y de su madurez. La lista continúa con una larga relación de personajes relevantes, de miembros de la alta sociedad, de hombres y mujeres de negocios, o de gente común que, a través de los relatos de Warhol, se convirtieron en estrellas. La muestra incluye también un carpeta de mitos: Howdy Doody, (de su infancia) y Drácula.

No obstante, de toda su producción, la representación de su propia imagen, en los múltiples formatos que utilizó, es quizá la más extendida y reconocida por el público junto a sus latas y a las caras de sus mitos. Sus autorretratos permiten apreciar la evolución de uno de los creadores imprescindibles en la sociedad americana del siglo XX y en la historia del arte. El precursor del Pop Art extendió también su arte a otras disciplinas: fue escultor, director de cine, escritor, productor musical y editor (fundó la revista “Interview”).

El documental, “La época y el mundo de Warhol”

En torno a “Andy Warhol. Portraits”, la Obra Social de Ibercaja está organizado una serie de actividades complementarias como la proyección del documental “La época y el mundo de Warhol”, dirigido por Ric Burns en el año 2006, que se puede ver hasta el domingo 15 de abril, los sábados a las 19 horas y los domingos a las 11:30 horas, con entrada libre.

Habrá además visitas guiadas, previa inscripción, desde el día 6 de febrero hasta el 18 de abril, de lunes a jueves a las 12,30 y a las 17 horas; los sábados, a las 10 horas y las 17 horas, y los domingos a las 10 horas. Se realizarán en grupos reducidos de un máximo de 40 personas; tendrán una duración de 50 minutos y el precio es de 3 euros .

Para familias, también previa inscripción, se realizarán dos talleres creativos para grupos de hasta 25 personas (adultos con niños de 6 a 12 años). Esta actividad se compone de “La familia Warhol”, el juego de los retratos, y “¿Dónde está Warhol?”, el juego de detectives. Desde el 5 de febrero hasta el 15 de abril, los sábados, domingos y festivos a las 12 horas.

Más información y reserva de actividades en  el teléfono 976 510 689, en horario de 10 a 14 horas y de 17 a 19 horas), o bien, en el correo electrónico: iniciativaeduca@ibercajaobrasocial .org.

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